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            El Viaje




Jueves 3 de julio. Comenzamos nuestro viaje con destino a Holanda con una gran retraso. Mi previsión era salir de Madrid a eso de las seis de la mañana y cubrir los 1.150 kilómetros que separan Madrid de Orleans en 12 ó 13 horas contando con las paradas para comer, repostar gasoil y pasar Burdeos por la circunvalación cosa que en numerosas ocasiones resulta horroroso.
Sin embargo ni seis, ni siete, ni ocho, ni nueve, ni diez. Partíamos de casa a las diez y media de la mañana, es decir casi cuatro horas más tarde lo previsto. Dicen que uno propone y los demás disponen como ocurrió en esta ocasión y en otras. Pero claro cuando los demas son tu esposa e hijo no te queda más que aguantar y que el viaje sea lo más agradable posible.
Como siempre cuando vamos por la A1 paramos a tomar un refrigerio en una estación de servicio pasada la ciudad de Burgos. Un lugar un poco carito pero que te situa casi al la mitad del trayecto Madrid y la frontera con Francia.
Continuamos el camino pero con cambio de conductor, con Rodrigo al mando del volante hasta las cuatro de la tarde que paramos en el área de desanso "Aire de Lugos" ya en Francia en el kilómetro 170 de la A63 para comer una de las mejores que conocemos, no sin antes repostar combustible ante de pasar la frontera ya que la diferencia de precio entre España y Francia ronda los 10-20 céntimos por litro.
Pasado Burdeos empezo a llover a principio de forma débil pero que terminó con un auténtico torrencial que nos acompañó hasta Orleans. Aquello no era llover, era diluviar hasta el punto de hacernos parar en varias ocasiones en el arcén de la autopista pues no se veía absolutamente nada. Como sería la cosa que hasta Rodrigo que le encanta conducir me dio el volante para que lo hiciese yo.
Por fin llegamos a Orleans pasadas las diez de la noche, es decir cualquier intento de visitar la ciudad era inútil. Menos mal que la coniciamos de anteriores viajes pero a pesar de ello me dejó un desagradable sabor de boca pues hubiese preferido recorrerla otra vez.
Para los que deseen ver nuestras experiencias anteriores en ORLÉANS pueden pinchar aquí.
Nos alojamos en el Hotel IBIS BUDGET ORLÉANS NORD SARAN (antiguamente denominado ETAP) reservado con anterioridad por el precio de 59 euros en una habitación triple con desayuno incluido. La opción de este hotel por el precio no fue la adecuada. La mini habitación constaba de una cama de matrimonio y una litera sobre la cabecera de la misma. Sin armario y con una sola silla para tres para una mini mesa donde estaba la televisión. Estaba tan cansado que ni tan siquiera me pare a pensar si se hubiese caido la cama de Rodrigo sobre nuestras cabezas. El desayuno pobre para los que nos tienen acostumbrados la cadena Accordhotels. Gran equivocación la mía, mas vale pagar un poco mas y estar cómodos.
Nos levantamos bastante pronto y despues del mini desayuno partimos hacia BRUJAS.
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