Compartir Facebook

            El Viaje




El desplazamiento a GOUDA desde KINDERDIJK apenas de 27 kilómetros, fue tremedamente placentero y en apenas 40 minutos haciamos entrada en la ciudad. Habiamos puesto el GPS en dirección al centro de la ciudad y no tuvimos algun problema en llegar al destino. Sin embargo el inconveniente fue a la hora de poder aparcar el coche. La ciudad tiene diversos canales y el aparcamiento fue bastante complicado dado que la mayoría de plazas estaban ocupadas por los vehículos de residentes.
Por fin dando algunas vueltas encontramos una que particularmente me aterrorizo. Se trataba de aparcar en un sitio bastante justo y apenas a cuarenta centímetros de la orilla del canal, es decir cualquier equivocación nos llevaría a su aguas. Gracias a que Rodrigo llevaba el volante y se arriesggo a ello, eso si, antes yo ya me había bajado para tratar mediante señas como debería maniobrar.
Al fin lo consiguio mientras que a mi aun me temblaban las piernas pensando en un pequeño desliz que se hubiese podido producir. Una vez esto me quede al cuidado del coche mientras que Amparo y Rodrigo marcharon en busca del parkímetro donde pagar el estacionamiento, encontrándose con el inconveniente que ninguno admitia monedas y las tarjeta de débito o crédito españolas no las admitían o no supimos como hacerlo.
De nuevo cogimos el coche para tratar de buscar otro lugar donde dejarlo hasta que tuvimos suerte de encontrar uno que si admitía monedas, pero daba un tiempo máximo de una hora, cosa que nos pareció totalmente insuficiente. Tratamos de encontrar a alguien para preguntar por algún parking público de pago pero fue misión imposible, ningun rastro de humanos por las calles. ¡Voila! a Rodrigo se le encendió la bombilla y recordó haber visto el Hotel Best Western a poca distancia de donde nos encontrábamos. Nos dirigimos allí para preguntar que si tenían parking abierto al público en general y no solo para los huéspedes. La contestación fue afirmativa y por fin dejamos el coche en el mismo apenas a 600 metros del centro.
Desde alli tuvimos la oportunidad de pasear por Calles llenas de tradición. Unas con un canal incluido y otras no hasta llegar a la Gran Plaza o GROTTE MARKT. En este lugar la vista se te desparrama, nos encontrábamos antes una de las plazas mas bonitas de Europa. Bastante amplia y con edificios antiguos pero magnificamente cuidados.
Sin embargo lo que más sobresale es el del Ayuntamiento. Situado en el medio de la misma y totalmente aislado destaca por su extraordinaria belleza.div> Su actual construcción de arte gótico flamigero data de 1450 ya que el anterior fue destruido por un incendio en 1438. Las escalinatas de estilo renacentista fueron añadidas en 1603. En la fachada derecha se puede observar un magnífico CARILLÓN donado por el director de una compañ&íacute;a de Seguros. En el mismo se aprecian varias figuras que representan la firma del conde Floris V de los fueros de la ciudad en 1272. De su interior según he podido saber se pueden visitar diversas salas siempre que no coincidan con días que se celebra alguna boda, teniendo la mala suerte que precisamente coindicimos con una.
Despues de una vuelta completa a la plaza, decidimos encontrar un lugar para comer. Las opciones eran bastante amplias ya que existían numerosos restaurantes donde elegir. no obstante y como siempre fuimos al que más público tenía en su terraza ya que generalmente con este detalle acertamos. Los platos abundantes y el servicio bastante esmerado aun no teniendo una carta en castellano. Después de esto continuamos la visita.