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            El Viaje




Como iba deciendo en el capítulo anterior nos dirigimos de nuevo a la Grand Place y visitar una de las mayores Cervecerías de Bruselas a la que ningún visitante de la ciudad debiera dejar de acudir, le guste o no la cerveza. Se trata de "DELIRIUM CAFE" cuyo nombre proviene de la exquisita cerveza "DELIRIUM TREMENS".
Situado en un pequeño callejón denominado "IMPASSE DE LA FIDÉLITÉ" rodeado de restaurantes y otras cervervecerías, es en la actualidad el centro de reunión de estudiantes, de jóvenes y de no tan jóvenes para degustar según he leido alrededor de 2.500 marcas de cervezas de todo el mundo.
Una grandísima superficie y no menos enorme barra con una ingente cantidad de grifos de cervezas me dejó un poco fuera de combate. Luz suave y música que no te molestaba a los oidos, cosa que hoy es extraño, me llevaron a mis años jóvenes en Madrid y en Cecedilla pero sin comparación alguna. La verdad es que me pregunte ¿que hacia yo en un sitio como este?, estaba como desplazado en el tiempo pero me encantaba, fue entonces cuando me dia cuenta que el tiempo vuela y que los buenos tiempos pasados no volveran, aunque los recuerdes con un gran cariño.
Tuvimos suerte y no tardamos en encontrar una mesa en donde sentarnos. Mientras que Amparo y Rodrigo se dirigian a la barra para pedir las cervezas, me quede sentado pues las piernas ya apenas aguantaban mas y por supuesto aproveché la ocasión para sacar algunas Fotografías del local, quizás no volvería y quería tener un recuerdo de allí. Existen lugares que te dejan marcado y este para mi era uno de ellos.
Después de degustar unas cervecitas "DELIRIUM TREMENS" plácidamente, abandonamos el lugar para dirigirnos al parking, coger el coche y partir hacia la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula. Ordenada construirsobre otra románica del siglo XI por el rey Enrique II en 1226 de estilo gótico fue terminada a principios del siglo XVI. En sus albores era conocida solo por el nombre de Iglesia de San Miguel, hasta que en el año 1047 fueron depositados aquí, los restos de Santa Gúdula.
La iglesia adquirió el título de Catedral en 1961 y profundamente restaurada entre los años 1983 y 1961, siendo uno de los principales monumentos de Bruselas. Por desgracia y visitarla fuera de hora, no pudimos acceder al interior.
De nuevo al coche para esta vez dirijirnos al Parque del Cincuentenario. Un expléndido parque de mas de 30 hectáreas construido por el Rey Leopoldo II para albergar la Exposición Mundial de 1880. Su nombre se debe a la conmemoración de los 50 años de la independencia Belga, que tuvo lugar el 4 de octubre de 1830.
Las construcciones más importantes dentro de este parque es el Palacio y el Arco del Triunfo, esto último con una gran semejanza al la Puerta de Brandeburgo de Berlin, pero con la Cuádriga de bronce en verde.
Por desgracia para nosotros, aparte de ser ya una hora mas o menos tadía, hizo de nuevo la aparición la lluvia pero esta vez bastante fuerte. De nuevo al coche y al hotel donde cenamos levemente y para la cama ya qie a la mañana sifguiente nos tocaba emprender el viaje de regreso a Madrid sin tener un sitio fijo donde pernoctar.
Un viaje como todos bastante intenso con una climatología cambiante constantemente y con la convición por mi parte de no volver a Amsterdam porque me dejó profundamente desencantado.
Con esta ya son tres ciudades que si puedo evitarlas mejor que mejor y son Paris, Londres y Amsterdam.