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            El Viaje




Soissons una pequeña población de unos 40.000 ó 50.000 habitantes pero sin lugar a dudas merecedora de una visita. Su origen según estudios realizados proviene de una villa que fue creada bajo el mandato del Emperador romano Cesar Augusto, llamada SUESSIONUM. Llegó a alcanzar el título de primera capital del reino de Francia durante el mandato de Clodoveo I.
Durante la primera guerra mundial fue tomada por el ejEacute;rcito alemán en 1914, y aunque liberada en septiembre del mismo año, fue tomada de nuevo por los alemanes durante la primavera de 1918, quedando liberada en el verano del mismo año definitivamente.
Nuestro objetivo principal era visitar los restos de la antigua Abadía de San Juan de las Viñas (L'abbaye Saint-Jean-Des-Vignes), situada en una pequeña loma conocida como Colina de Saint John al sudoeste de la ciudad y que percibimos en la ida hacia Château-Thierry. Para poder visitar el recinto hay que pagar una módica cantidad.
Esta Abadía fue fundada por uno de los grandes señores de la región en 1076 llamado Hugh White y en la misma se alojaron una comunidad de monjes discípulos de San Juan (Joannistes) que seguían las reglas de San Agustín. Los antiguos edificios románicos fueron sustituidos por otros de estilo gótico en siglo XIII que son los que se pueden observar hoy en día junto con un pequeño Claustro medio derruido. La enfermería y el alojamiento de los anfitriones se han convertido en el Departamento central de Arqueología. Los viejos graneros en el centro de estudios de las pinturas murales romanas y el Arsenal que se ocupó a finales de siglo XVIII en un espacio dedicado a exposiciones temporales del Museo de la Ciudad. Una vez dicho esto que como historia pudiera interesar, lo mas significativo es la sensación de encontrarte en un sitio totalmente abierto, absolutamente en silencio y poder pasear tranquilamente sin que nadie te moleste. Una visita indispensable para aislarte del mundanal círculo que nos rodea habitualmente.
Bajando hasta el centro de la ciudad, aparcamos el coche en la Plaza de Fernand Marquigny en cuyo centro se encuentra el Monumento a los Caidos en la primera guerra mundial, muy cerca de la catedral y de la Plaza de San Pedro.
La catedral dedicada a San Gervasio y a San Protasio, es de estilo gótico y su construcción data de los siglos XII-XIII. La única torre data del siglo XIII como imitación a la de Notre-Damme de París, restaurándose después de la primera guerra mundial por sus inmensos destrozos en la misma. Si bonito es su exterior, mas aún lo debe ser su interior por lo que hemos leído. Sin embargo y una vez más no pudimos acceder al mismo por encontrarse en plena fase de rehabilitación. Estaba escrito que este viaje se encontraría gafado por las obras en los monumentos visitados.
Vuelta atrás y de nuevo en la plaza de Fenand Marquigny para coger de nuevo el coche y dirigirnos la Plaza de San Pedro, quizás una de las más bellas plazas de Francia que hallamos visto y en uno de los puntos mas significativos del arte románico en Soissons.
En este lugar estuvo la Abadía de Notre-Dame que junto con la Iglesia de Saint-Pierre y la de Santa Genoveva hoy totalmente desaparecida forman un conjunto inigualable. La Abadía de Notre-Dame fue fundada entre los años 659 y 666 y en la misma Carlomagno nombró como abadesa a su hermana y a su hija Rotrude como monja. De la construcción primitiva, solo quedan Dos ventanas de estilo románico. Una visita realmente interesante e imperdible en Soissons.
Nuevamente nos subimos en el coche para desplazarnos hasta el centro de la ciudad y encontrarnos con la Abadía de Saint-Léger, muy cerca del ayuntamiento. Aunque nos costó demasiado encontrar sitio par aparcar, al final lo conseguimos.
La construcción de esta Abadía data del siglo XI como el de la catedral, circunstancias que recuerdan la gran actividad de la ciudad durante la edad media. En sus principios se trataba de una simple parroquia mas que acogió a una comunidad de canónigos en el año 1070. Tras las guerras de religión habidas en Francia (1567), tuvieron que ser reconstruIacute;das la nave y el campanario. En la actualidad los antiguos edificios del convento albergan una Biblioteca y un Museo.
Después de esta visita y siendo ya más de las 9 de la tarde, tomamos de nuevo el coche para dirigirnos al camping, una ducha, cena y a la cama.