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            El Viaje




Apenas 56 kilómetros separan Vic-Sur-Aisne de Château Thierry pasando por Soissons. La carretera a pesar de ser de doble sentido, estaba muy bien señalizada y asfaltada, aunque con bastantes radares de controles de velocidad. Para los que nos gusta conducir una verdadera delicia, sin prisas y observando el paisaje que nos rodeaba. Apenas nos llevó una hora el llegar a nuestro destino.
Nuestra imaginación y su nombre, nos habían hecho concebir que en la misma nos íbamos a encontrar con un majestuoso castillo, pero a veces la imaginación te traiciona. Es cierto que existe un castillo pero medio en ruinas, y sin embargo a pesar de ello merece su visita.
Dejamos el coche en la amplia Plaza de Estados Unidos, destinada casi al completo a aparcamiento, por cierto casi semivacío y eso que serían las once de la mañana. La ciudad construída en las orillas del Río Marne, debe el origen del nombre a Thierry IV, último rey Merovingio, que fué encerrado en el castillo por Carlos Martel, dando lugar a la llegada al trono de Francia de la dinastía Carolingia. Igualmente la ciudad presume de ser el lugar de nacimiento del extraordinario poeta y fabulista Jean de La Fontaine, del cual para mi gusto destaca la fábula de "La liebre y la Tortuga". Una estatua obra del escultor Laitié en 1824 en un rincón de la ciudad rinde homenaje al personaje.
Desde el aparcamiento nos dedicamos un poco a callejear, encontrándonos con la "Torre Balhan" construida en 1480 por Jean Balhan. Esta edificación de 33 metros de altura, es el único vestigio que queda del denominado "Fuerte de Saint-Jacques", que fue residencia de los Condes de Champaña cuando visitaban la ciudad. Dicen, porque no lo vimos, que en su interior existe una capilla gótica bastante bien conservada y la llamada antigua sala del mirador.
Continuando nuestra visita, nos encontramos a pocos metros con la Plaza del Ayuntamiento, en cuya plaza como bien dice su nombre se encuentra el Edificio del Ayuntamiento construido en 1890 y en un lateral el edificio del Templo Protestante, construido en 1924 con la ayuda de la Iglesia Metodista Americana.
Justo al lado del Ayuntamiento y a la izquierda, nos encontramos con unas escalinatas que nos llevaran al castillo medieval. La extensión del castillo ocupa unas dos hectáreas y se remonta a principios del siglo X o mediados del XI cuando los Condes de Vetmandois comienzan su construcción. En el siglo XII el Conde de Chanpagne, Clodoaldo II amplia la fortaleza construyendo en su interior una especie de torre rectangular que maacute;s tarde se la conocería como la Prisión de Thibaut. En el siglo XIII Thibaut IV continua las obras y construye diecisiete torres de las que apenas quedan sus ruinas y dota a la fortaleza de dos Puertas, una al sur y otra al este.
Cuando en tiempos de Felipe IV el Hermoso, Château-Thierry entra a formar parte de la corona, se dota a la fortaleza de otros elementos arquitectónicos como una casa señorial y grandes cocinas además de dejar una sola puerta de acceso que sería la de San Juan, que en sí constituye una pequeña fortaleza, construida entre 1285 y 1306. A finales del siglo XV y principios del siglo XVI, se excavó el Foso que se puede ver en la actualidad en un lateral de la torre Thibaut, dejando esta de ser una cárcel para convertirse en una plataforma de artillería mediante un doble puente levadizo.
En el siglo XVII la fortaleza se convierte en un palacio residencial que fue destruído en gran parte en el siglo XVIII, recuperando su uso militar en julio de 1814 convirtiéndose en un bastión para las fuerzas napoleónicas. En la actualidad un paseo por sus Murallas te lleva a ver los restos de alguna Torre con carteles explicativos de cual era la función de cada una de ellas. Así mismo se esta construyendo un pequeño Poblado Medieval para recrear los usos y costumbres de aquella época.
Terminada la visita al castillo, bajando por la Rue du Château, nos encontramos a nuestra izquierda don el Edificio Hôtel-Dieu. Fundado como un pequeño hospital en 1304 por Juana de Navarra, esposa del rey Felipe IV el Hermoso. En 1698 el Rey Luis XIV, anexa al mismo una cuantos hospitales de pueblos colidantes para el cuidado de leprosos. Este hospital y sus edificios colindantes fueron derruidos en 1870 para levantar uno nuevo inagurado en 1890.
Antes de abandonar la ciudad visitamos aunque solo por fuera, ya que estaba cerrada, la única iglesia católica que existe en este lugar. Me refiero a Saint-Crepín de estilo gótico tardio y resconstruida en 1487. La Puerta principal fué tallada en la época de Luis XIII. El interior de la misma , por lo que he recabado de información debe de ser bellísima, pero para nuestra desgracia no pudimos acceder.
Estando visitando el castillo, nos dimos cuenta de casualidad de la existencia de una construcción en una loma, que aún en la lejanía resultaba bastante interesante, y después de terminar nuestra visita a la ciudad, no pudimos por menos que dirigirnos a ese punto que se encuentra aproximadamente a unos tres kilómetros de distancia pero bastante bien señalizado. Se trataba del monumento levantado por los Estados Unidos comenmorando a los soldados muertos durante los combates en la zona en julio de 1918. En este mismo punto se llevó a cabo la entrega de la Cruz de la Legión de Honor a la villa de Château-Thierry.
El monumento esta concebido bajo el proyecto del arquitecto franco-americano Paul P. Cret y consiste en una sobria e imponete doble columnata situada sobre una gran terraza con vistas a la villa y al valle del rio Marne. Tanto las dos enormes estatuas que resentan a Francia y a Estados Unidos situadas en la cara este, así como el Águila Americana en la del oeste son obra del escultor A. Bolliau. Una Inscripción en inglés, acaparó nuestra atención.
"El tiempo no oscurecerá la gloria de sus obras."
Nos hubiésemos estado más tiempo en este lugar, no ya por el monumento en si, sino por la belleza y tranquilidad que conllevaba el lugar y sus impresionantes Vistas.
Continuamos nuestro viaje hacia Soissons, no sin antes pararnos en el Cementerio Americano de OISE-AISNE, a unos 14 kilómetros de Château-Thierry, cuya desviación ya había obervado a la ida. No me considero pro-americano, sino lo contrario, sin embargo he de reconocer que los sus cementerios en europa tanto de la primera o segunda guerra mundial me estremecen al visitarlos.
El cementerio americano Oise-Aisne y Memorial en Francia contiene los restos de 6.012 americanos muertos en la guerra, muchos de los cuales perdieron la vida mientras luchaban en esta zona en 1918 durante la Primera Guerra Mundial I. Sus Cruces blancas, alineadas en largas filas en el sitio de 36.5 acres, con una suave subida en pendiente desde la entrada al monumento al fondo. La zona de las cruces se encuentra dividida en cuatro parcelas divididas por paseos anchos bordeados por Árboles y macizos de rosas, en la intersección hay una Plaza circular y el asta de la bandera.
El Monumento es una columnata curva, flanqueada en sus extremos por una capilla y una sala de mapas. Está construida de piedra arenisca de color rosa con el ajuste blanco de detalles esculpidos de equipos de guerra y un mapa mural que retrata las operaciones militares en la región durante 1918.
Fin de la visita y continuacion hacia el camping.