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            El Viaje




Salimos de Niort alrededor de las diez ya que tampoco nos llevaria mucho los 470 kilómetros que separan Niort del Camping La Ranolien donde nos quedaríamos siete dís por intercambio de Tiempo Compartido.
Apenas tardamos seis horas en llegar al mencionado camping. Como siempre registro y adjudicación de la Mobile-Home correspondiente, con dos dormitorios, salón, wc completo con ducha y cocina americana.
Después de acomodarnos en la mobile-home y comer algo, decidimos ir a visitar una de las playas de Perros Girec llamada Ploumanac'h y aunque esta ruta se puede hacer andando, en esta ocasión decidimos ir en coche y recorrer los escasos tres kilómetros.
Poco antes de entrar a la población nos encontramos con un curioso lugar que nos llamó bastante la atención, una especie de parcela bastante grande con unas curiosas esculturas.
Se trata del llamado Parque de las Esculturas, donde diversos escultores han esculpido en granito diversas obras como:
El reposo del cantero de Patrice Le Guen, L'Ankou de Grançois Breton o Hombre de granito de Pierre Szekely entre otras. Esta visita apenas duró media hora, asi que aprovechando que aun quedaban alguna horas de luz nos dirigimos a la playa de Tregastel para observan lo que habíamos leído sobre este lugar, que no era otra cosa que el tener la oportunidad de observar el efecto de las mareas bajas, un fenómeno bastante habitual pero que para una persona que es de montaña resulta bastante curioso.
Dejamos esto atrás para dirigirnos al centro de Polumanac'h e intentar encontrar un restaurante donde cenar, y después de dar varias vueltas porque la oferta de locales es abundante, nos inclinamos por el Restaurante Le Mao donde tenían en carta los Mejillones al vino, uno de los platos base de nuestra alimentación cuando visitamos el pais vecino.
Terminada la cena y ya bastante caida la tarde, nos dirigimos hacia la pequeña playa y caminar por una parte de la Senda de los Aduaneros que es la menos transitada.
Pequeña pero preciosa playadonde nos encontramos con la Capilla de Saint-Guirec y con el Oratorio del mismo santo, donde cuenta la leyenda que acuden al mismo las jóvenes solteras para clavar un alfiler o aguja en la nariz del santo y si se mantiene durante un cierto periodo, la joven se casará en ese mismo año.
Desde el lugar anterior, vimos a nuestra izquierda un sendero que se adentraba entre los árboles con una señalización indicando al punto donde se dirgía llamado Chemin de la Pointe a poco mas de 700 metros, desde donde se divisa una pequeñ:ísima isla llamada Ile de Costaérès donde se encuentra el pequeño castillo del mismo nombre, al que se puede llegar andando con la marea baja.
Llegados a este punto el sol se iba poniendo mas en el horizonte y decidimos volver de nuevo a la playa de donde habíamos partido. Durante este trayecto asistimos quizás a una de las más espectaculares puestas de sol que hallamos presenciado, ademas con la suerte de tener en esos dias la Superluna que nos acompañó hasta el camping.