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            El Viaje




Como de costumbre, dejamos un día para visitar la ciudad o pueblo máss cercano a nuestra ubicación durante unos días, en este caso y estando en camping Tyn-Nadan a muy pocos kilómetros tocó el turno a Quimperlé, pequeña ciudad en cuanto a habitantes se refiere pero con un patrimonio cultural espléndido.
Comenzamos nuestra visita al Barrio de Saint-Michel un poco mas alto que el barrio antigüo y con construcciones más recientes. Edificios del siglo XIX y XX típicos franceses nos esperaban con calles y plazas semivacíos pero no exentas de belleza.
Serían ya la una de la tarde cuando intentamos acceder al interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción encontrándonos con las puertas cerradas, así que nos encaminamos hasta la cercana Oficina de Turismo al objeto de preguntar los horarios de visita. Unas amables y educadas señoritas que se encontraban en el mencionado lugar, nos indicaron que la iglesia no tenía horas de visita pero que si no nos importaba no dejarían la llave de entrada y que nos tomásemos todo el tiempo del mundo para visitar su interior, aparte de que si eran las 2 y no habíamos terminado que dejásemos la llave en un buzón de correo que tenían a la entrada de la Oficina.
La mencionada iglesia se encuentra construída sobre las ruinas de otra más antigua dedicada a Saint-Michel. En esta construcción, cohabitan dos estilos góticos diferentes. El primero o gótico primitivo se corresponde con la nave construida en el siglo XIII. El segundo o gótico más bien tardío está representado en la Torre, las Portadas y el Coro construídos entre el siglo XIV y el XV. Es de destacar aparte de la Torre, la Portada norte fenomenalmente esculpida que data del 1400.
Después de visitar el Barrio de Saint Michel y comer en el restaurante La Grignotière, esto último con bastantes apuros pues ya habían cerrado la cocina y lo único que podían ofrecernos era el plato del día, por cierto en mi caso unos de mis favoritos "Una gran fuente de lengua de ternera estofada" y para Amparo una gallete (crepe salado de cuatro quesos) y un crepe de chocolate y nata para morirse.
El paseo por el barrio antigüo de Quimperlé, comprende un círculo de unos trescientos metros de diámetro, que alguno de los que me lean, pensarán que esto se puede hacer en apenas media hora. Pues no, si te gusta admirar y fotografiar todo lo que te rodea, te puede llevar algunas horas.
Empezamos por la Plaza principal a orillas del río Elle donde se encuentra el bello edificio de La Gendarmería, rodeado de otros edificios típicos franceses de el siglo XIX y principios del XX y adosado a la Abadía de la Santa Cruz, fundada por el Conde de Cornualles ALAIN CANHIART en el siglo XI en agradecimiento a la milagrosa recuperación de una grave enfermedad. Junto con la Abadía de Lanieff, constituye las dos únicas existentes de planta circular inspiradas en la que existe en Jerusalén del Santo Sepulcro.
Lo curioso de esta construcción es que aparte de su Planta Circular presenta forma de trébol, cuyo tallo está formado por la cripta inferior, el altar mayor y el ábside superior, siendo las hojas las capillas adosadas al mismo. Con motivo del hundimiento del campanario en 1862, tuvo que ser reconstruída casi en su totalidad con excepción de la cripta y el ábside que aún conservan el antigüo estilo románico. En la cripta se conservan dos estatuas yacentes del siglo XV, correspondiendo una de las mismas al primer Abad de la iglesia SAN GURLOÉS al que los habitantes del pueblo tenían el hábito de invocar para curar las migrañas.
La lástima es que el claustro no se pueda visitar por estar utilizado como parte de la gendarmería
Unos metros adelante y dentro de una pequeña plaza nos encontramos con el Mercado Municipal o Les Halles, diseñado por los hermanos Moreau en 1886 que vino a ocupar el espacio donde se ubicaban una serie de viviendas más que humildes e insalubres que conformaban el entonces llamado pequeño barrio. Este edificio durante el siglo XX se fue abandonando y deteriorando hasta que mediante un estudio efectuado en 1998, se reconstruyó la totalidad del interior, siendo inaugurado en septiembre del 2002. El edificio constituye todo un ejemplo de la arquitectura industrial del siglo XIX.
Girando a la derecha por la calle adyacente a la iglesia de la Santa Cruz, llegaremos al puente medieval sobre el río Elle. Conocido como LE POINT FLEURI, fue el único medio para acceder a Quimperlé desde el este. Según estudios realizados, podría tratarse de una construcción del siglo XIII defendido por dos torres que formaban parte de las murallas de la ciudad construídas entre los años 1200 y 1250. Estas murallas fueron parcialmente destruídas durante la guerra de los 100 años y derruídas definitivamente en 1680
Volviendo nuestros pasos hacia la calle principal, observaremos un conjunto de casas representativas Bretonas, construídas entre los siglos XVI y XVII con barro y madera de una belleza increíble.
Continuando por la misma calle y en la acera opuesta, nos encontramos con otro edificio singular conocido como LA PRESIDIAL o antig&uumi;o presidio. Su construcción en 1683, surgió para celebrar allí los juicios que en la antig&uumi;edad se hacían en la calle, de tal manera se consiguiese evitar los tumultos originados ante estos eventos. Originariamente, la parte baja estaba dedicada a mercado y la superior a la que se accedía mediante una escalera doble balaustrada, se encontraba la sala de audiencia y otra más pequeña para la deliberación. Mientras tanto, los reos se encontraban en una casa adyacente que fue cárcel desde 1710 a 1934. La parte superior desapareció en 1854 y la inferior fue usada como iglesia durante la restauración de La Santa Cruz entre 1862 y 1868. En la actualidad acoge a exposiciones temporales organizadas por la ciudad de Quimperlé.
Unos metros adelante, nos encontramos con las ruinas de la Iglesia de Saint-Colomban, que según estudios realizados se plantea que en este mismo lugar hubiese un monasterio de origen celta-irlandés y que fue destruído por los Vikingos alrededor del año 878. Igualmente existen indicios que fue reconstruída allá por el siglo XI en estilo románico por lo que se puede apreciar de la portada que en la actualidad se puede ver. De nuevo destruída, se vuelve a levantar otra en estilo gótico alrededor del siglo XIII y que de nuevo destruída se levanta otra en el siglo XV. Poco a poco se ha ido derribando hasta que cuando la visitamos, el interior era un solar dedicado aparcamiento.
Volviendo sobre nuestros pasos y en medio de un pequeño laberinto e calles estrechas, nos encontramos con LA MAISON DES ARCHES (La casa de los arqueros). Construcción del siglo XVI y declarada Monumento Histórico desde 1931, casa típica de vigas de madera vista y tres pisos de altura, fue residencia de notables familias y a principios del siglo XX se ubicó en la misma una escuela privada para niñas. En la actualidad se emplea para exposiciones temporales y otros eventos.
Rápidamente para el camping, pues al día siguiente nos esperaba el origen de este viaje, la visita a los lugares mágicos del reino donde el Mago Merlyn, el caballero Lancelot etc. nos esperaban.
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