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            El Viaje




Era el penúltimo día de nuestra estancia en esta parte de Bretaña y por fin íbamos a visitar nuestro objetivo, el bosque de Paimpont o de Brocelandia, para lo cual tomamos como punto de partida el pequeño pueblo de Saint-Léry y su preciosa iglesia.
A nuestra llegada a primeras horas de la mañana a esta localidad, la impresi&oacuet;n que nos llevamos fue de una paz y silencio absolutos y la primera vista fue la formidable Iglesia de Saint-Léry.
Se trata de una construcción de entre los siglos XIV y XVI catalogada como monumento histórico en 1925 y que sin embargo no posee vigilancia alguna ni tampoco el famoso kiosco con venta de postales. Las puertas cerradas pero con un pequeño cartel donde te indicaba encontrar las llaves.
A la entrada, nos encontramos con un bonito pórtico en el que se encuentran cinco estatuas que representan a Saint Elocan, Saint Judicaél, Saint Léry, Ana Duquesa de Bretaña y a un sacerdote llamado Winegriall. Entre otros relieves podemos ver a Saint Michel dando muerte a un dragón y el de una persona siendo devorada por sus pecados capitales.
Nos dirigimos al lugar donde se podían recoger las llaves de la entrada y que muy amablemente una anciana nos las entregó. En el interior lo que más me llamó la atención, fue la maquinaria del reloj datada en el siglo XVIII que sigue funcionando y custodiada en una urna de cristal para evitar posibles deterioros.
Continuamos por aquellos parajes llenos de historia y leyendas, hasta que muy cerca de Concoret nos encontramos con el Castillo de Comper, lugar donde la leyenda del libro siúúa los amores entre el Mago Merlin y Viviane la Dama del Lago, hija del señor del castillo.
Se cuenta que el castillo habría pertenecido a rey de Bretaña Salomón en el siglo IX, no obstante fueron los barones de Gaél-Monfort los que dieron verdadera importancia a esta fortificación por poseer uno de los mejores puntos estratégicos de bretaña, habiendo sido testigo de numerosos combates.
Después de haber pasado por manos de numerosas familias nobles, en la actualidad es la sede de la leyenda del Rey Arturo, el Mago Merlín y Lancelot. Multitud de libros a la venta hacen referencia a esta extraordinaria leyenda, así como numerosas salas se hacen eco de diversas escenas de aquellos tiempos.
Unos kilómetros más allá del Castillo de Comper por una carretera mas bien estrecha pero muy bien asfaltada y siguiendo las indicaciones al efecto, llegamos a un pequeñ:o aparcamiento para visitar la Tumba de El Mago Merlin y la Fuente de la Eterna Juventud.
Segín la leyenda, a la muerte del rey Arturo el Mago Merlin se retiró a los bosques de Brocelandia. En estos lugares la Hada Viviana eternamente enamorada de él, aprovechando los conocimientos que poseía de Merlín, hechizó las aguas de una pequeña fuente existente en el lugar con el fin de que su amado se las tomase y rejuveneciese al objeto de que la diferencia de edad entre ambos resolviese el problema.
El Mago Merlin rejuveneció extraordinariamente, pero tan intenso era el amor de Viviana hacia él que le hizo prisionero para que no pudiera escapar. Para ello y através de sus encantos, puso al mago en un lugar rodeado con nueve círculos mágicos donde se encontraría a perpetuidad.
La visita a este lugar te lleva a un dilema, se trata como así es de una pura fantasía o quizás te deje llevar en tus sueños a un mudo diferente. ¿Quién no ha soñado alguna vez con ir al País de Nunca Jamás de Peter Pan?.
Continuando nuestro camino, llegamos a Paimpont, centro neurálgico del bosque del mismo nombre. De apenas poco más de 1.500 habitantes, Paimpont aún guarda en la actualidad el resplandor de su antigua actividad metalúrgica de entre los siglos XVII y finales del XIX. Casas típicas bretonas de color grisáceo y diversas tiendas de recuerdos esperan al viajero en su tránsito por allí.
Quizás lo más interesante para el viajero es visitar su formidable Abadía. Construída en el siglo VII pero con numerosas ampliaciones en los siglos XII, XIV y XV. De su interior poco puedo destacar, ya que en nuestra visita estaba en plena fase de restauración.
Tras un día bastante agotador aunque la distancias eran más bien cortas de un lugar a otro, llegamos al último de rincón de nuestra visita a Brocelandia y de Bretaña en este viaje. El Valle sin Retorno..
Continuando con la leyenda, en este lugar fue donde la malvada Hada Morgana, hermanastra del Rey Arturo, traicionada por su amante Guyomart decidió meterlo junto a otros caballeros en una cárcel de aire.
Lancelot del Lago, enamorado de la Reina Ginebra y prisionero en esta cárcel, tuvo que luchar contra dragones de fuego y guardianes gigantescos del Valle hasta que consiguió romper las paredes de aire y dar libertad a los otros caballeros presos junto a él.
En este lugar se encuentra el Mirador de las Hadas sobre un pequeño estanque conocido como el Espejo de las Hadas, en el que se encuentra el Árbol de Oro rodeado de un conjunto de otros cinco o seis árboles.
Estaba ya anocheciendo y nos esperaban 115 kilómetros de vuelta hasta el camping en Arzano, aparte de que al otro día partiríamos de nuevo hacia Madrid por lo que aun con pena abandonamos aquellos lugares de eterna imaginación.
La mañana siguiente amaneció espléndida. Después de una pequeña ducha y desayunar en la Mobilehome, partimos hacia Madrid a eso de las ocho de la mañana. Pensábamos que con la climatología en condiciones llegaríamos a Madrid para dormir.
Hasta un poco antes de llegar a Burdeos donde comimos en un área de descanso, el tiempo era fenomenal y llevábamos una media bastante buena de tiempo. Fue apenas comer cuando unos nubarrones hicieron su aparición y empezaron a descargar con gran fuerza una lluvia que nos obligó a para bastantes veces pues no se veía absolutamente nada. Apenas avanzábamos y cuando nos quisimos dar cuenta la noche hizo su aparición y nos obligó a buscar refugio en algún hotel de Bayona., en concreto el Hotel Ibis muy próximo al centro de la ciudad. Como quiera que ya eran mas de las diez y media de la noche, el restaurante estaba cerrado y nos tuvimos que conformar con unos bocadillos que accedieron a hacer muy a su pesar.
Al día siguiente madrugamos bastante, más que nada por que ya estábamos deseosos de llegar a casa antes de la comida y poder descansar toda la tarde, cosa que sucedió y que verdaderamente agradecimos.
Fin de un precioso viaje lleno de sorpresas agradables con visitas a lugares que jamás olvidaremos.