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            El Viaje




Por fin habímos llegado a nuestro destino, el lugar donde nos establecerímos durante los siete días que duraría nuestra experiencia en los Alpes.
Se trata de una de las tres estaciones invernales que tiene Bourg-Saint Maurice y unas de las más importantes de Francia. Las tres llevan el mismo nombre "LES ARCS" pero con el apellido según su altitud, 1600, 1800 y 2000. Por fortuna nos tocó la del medio, es decir LES ARCS 1800, y digo fortuna porque aún sin tener un gran ambiente, era la que más público tenía aunque el 90% de los COMERCIOS estaban cerrados hasta el cinco o diez de julio. Desde luego viendo la gran cantidad que había, en época invernal aquello se debería poner hasta la bandera de esquiadores.
El apartamento ideal para dos personas, ya que aunque poseía una litera en el pequeño hall de entrada no es aconsejable para más personas. El dormitorio principal lo constituyó el propio salón comedor que en su sofá disponía de dos camas individuales bastante cómodas. La cocina de tipo americano poseía de todo el equipamiento para cocinar y con espacio suficiente para sentirte cómodo, en fin un sitio recomendable para pasar unas pequeñas vacaciones.
A nuestra llegada nos comentaron que desde allí se podí ver el Mont Blanc pero que en esos momentos se encontraba cubierto por las nubes y que el mejor momento para verlo era a primera hora de la mañana si la climatología no lo impedía. Efectivamente, a la mañana siguiente nos levantamos a la hora ideal de verlo y alli estaba aunque a una distancia considerable la MONTAÑA más alta de europa. Dimos una pequeña vuelta por el lugar para apreciar lo realmente bello que era. A nuestra izquierda CUMBRES de más de tres mil metros nos observaban y a la derecha el VALLE de Bourg-Saint Michel conformaban el espectáculo perfecto.
Después de descansar gran parte del día del agotador viaje, nos dirigimos de nuevo a dar un paseo por el lugar. El sol en su DESPEDIDA dejaba sus reflejos en la cumbres mientras en el VALLE su luz iba desapareciendo dejando en su lugar a la LUNA que se iba haciendo dueña de la NOCHE.