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Fotografias

Apenas 52 kilómetros separan Tudela de Olite, por lo que el trayecto aparte de corto es muy cómodo. El aparcar no constituyó algún problema, siguiendo las indicaciones al Palacio llegamos al Paseo de Doña Leonor frente a una de las puertas de la ciudad en el lugar conocido como La Cava. Desde aquí y por equivocación nos dirigimos por la Rua La Taillada para continuar por la Rua de Los Racioneros y llegar a la Plaza del Fosal donde se ubica...
Iglesia de San Pedro. Por desgracia solo podemos opinar de su exterior, toda vez que por premura de tiempo no pudimos acceder a su interior. Su construcción se empezó a finales del siglo XII, continuando las obras de ampliaciones, restauraciones etc. hasta el siglo XVIII. Sobresale la Portada del siglo XII en estilo románico, aunque el Tímpano y el Dintel son unos añadidos de estilo gótico. Por lo que hemos podido leer, uno de los elementos de esta iglesia que se debe visitar es su magnífico claustro.
Como nos habíamos equivocado y lo que queríamos ver era realmente el Palacio, nos tocó dar marcha atrás para dirigirnos a la Plaza de Carlos III el Noble. Preciosa plaza en el corazón de la ciudad, aunque no es la típica cuadrada o circular ya que es rectangular y abarca desde el Ayuntamiento hasta el Palacio Real. La Plaza esta dedicada al que fue rey de Navarra y fallecido en esta localidad el 8 de septiembre de 1425.
Desde la mencionada plaza y viendo que ya era hora de comer, nos dirigimos a la Plaza de los Teobaldos con el fin de encontrar algun restaurante. En esta plaza nos encontramos con el Palacio Viejo covertido en Parador, la Oficina de Turismo, el Museo del vino y el claustro e iglesia de Santa. María. Tuvimos la duda para comer si hacerlo dentro del Parador o en la terraza de la Cafetería Príncipe de Viana anexa al Parador. Como quiera que el dia era bastante agradable de temperatura, nos decimos por la última opción y acertamos. Ambiente agradable, excelente servicio, buena calidad y aunque no tenían todos los platos de la carta del Parador, ofrecían lo suficiente para un buen almuerzo. Precio acorde con el sitio.
Iglesia de Santa María la Real. En una de las esquinas de esta plaza, nos encontramos ante una de las iglesias más bonitas de Navarra y quizás de España, mas que nada por el Pórtico de entrada realmente impresionante, verdadera obra de arte policromada en el que se ven representadas escenas de la Natividad y de la vida de Jesús. Pero lo que realmente atrae la atención de los transeúntes de la plaza, es el impresionante Atrio exento con preciosos arcos añadido en 1437 a petición de la reina Blanca de Navarra.
La construción de esta iglesia de estilo gó, comienza en el siglo XII y se termina en el XIV. Su interior se compone de una sola Nave y lo más destacable es el Retablo renacentista central del siglo XIV.
Sin duda alguna la joya de Olite es su Palacio Nuevo aunque sin menospreciar otros monumentos históricos. Fue mandado construir por el rey navarro Carlos III el Noble durante los años 1387 al 1425, constituyendo en aquel entonces uno de los más lujosos Palacios de Europa. Tras la conquista de Navarra el castillo cayó en decadencia y durante la Guerra de la Independencia fue destruido.
En el siglo XX y tras la compra del mismo por la Diputación Foral de Navarra fue totalmente reconstruido, siendo su estado el que se ve en la actualidad. La visita a tu aire suele durar alrededor de dos horas, dependiendo de la cantidad de paradas para hacer fotografías. y por supuesto de la fortaleza de las piernas para subir y bajar infinidad de escalones para visitar las torres. Muy recomendable.
Con esta visita concluimos nuestra estancia de un día en la bonita localidad de Olite.