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Ayuntamiento
Plaza Mayor, 1

28380 - Colmenar de Oreja

Tfno: 91-894-30-30




Origen del nombre:
En época del emperador Marco Aurelio, entre los años 169 y 280 D.C. se fundó un poblado entre el Tajo y el Jarama que se le denominó AURELIA en honor al emperador antes mencionado.
Los moradores de este lugar no tardaron en darse cuenta de la riqueza apícola del territorio situado frente a Aurelia y a una distancia considerable del mismo. Igualmente la mejor predisposición para la agricultura y ganadería que ofrecía el nuevo lugar, dió origen a un nuevo asentamiento o aldea anexo a Aurelia y que denominaron APIS AURELIA por la gran cantidad de colmenas que existín.
Con la castellanización el lugar tomó el nombre de Colmenar (por apis) y Oreja (por aurelia).
Javier Dotú (Origen y significado de los nombres de los pueblos de la Comunidad de Madrid, página 8).

Gentilicio: "Colmenaretes/as"

Como ya se ha explicado en el apartado del origen del nombre, durante la época de la dominación romana entre los años 169 y 280 D.C., siendo emperador Marco Aurelio, se fundó un poblado entre los rios Tajo y Jarama que se denominó AURELIAE. No obstante, los habitantes del mismo observaron que a una cierta distancia de allí se encontraba otro terreno mas apto para la ganadería y agricultura por lo que fundaron otro enclave que suponía un aldeaño del primero. Como quiera que este lugar estaba plagado de colmenas le denominaron con el nombre de APIS.
Con la castellanización el término Aureliae se convirtió en OREJA y Apis en COLMENAR.
Cuenta la historia que la Fortaleza de Oreja fué entregada como dote por la princesa Zaida en su boda con Alfonso VI en el año 1091 y que perteneció al reino de Castilla hasta que el rey moro Amázdali lo ganó en batalla a la Reina Doña Urraca, recuperádolo Alfonso VII en octubre del año 1.139. Durante el sitio, los musulmanes que acudieron en ayuda de los de la fortaleza, al pasar por Toledo atacaron sus defensas siendo recriminados por la Emperatriz Doña Berenguela que les conminó a ir a luchar contra su esposo Alfonso VII que se encontraba sitiando Oreja y que no lo hicieran contra una mujer. A la vista de esto, avergonzados se retiraron otra vez a su lugar de origen. Este comportamiento supuso que Alfonso VII correspondiese de igual forma, dejando retirarse a los sitiados de Oreja hacia Calatrava.
Tomada Oreja y por consiguiente Colmenar, el emperador una vez nombrado Alcayde emprendió el regreso a Toledo otorgando un mes después el FUERO DE OREJA, donde se asignó al castillo un gran territorio dividido por el Tajo y donde se concedían grandes franquicias para alentar la repoblación de la zona.
En el año 1209 el rey Alfonso VIII donó el Castillo de Oreja, sus aldeas y todo lo que conllevaba a la Orden de Santiago, administrando estos la Encomienda de Oreja durante 331 años. En 1440 se da a Colmenar el título de Villa, convirtiéndose en el pueblo más importante de la Encomienda. Los pobladores de Oreja, Villafranca, Torrejón, Castellanos, San Juan del Valle y de San Pedro se fueron trasladando hasta Colmenar, tierra más fértil y próspera que Oreja. El primero ya aparece como un recinto amurallado situado a la izquierda de un barranco desde el ZACATIN (lugar donde se ponían los moriscos a vender sus telas) hasta la Arroyadas. Estos nuevos moradores tuvieron que construir sus casas al lado derecho del barranco y rodeando el gran templo ya existente en el lugar. Este aumento de población y la importancia adquirida por la Villa de Colmenar, supuso que ya en el año 1540 tuviese 2.869 habitantes repartidos entre la parte vieja o amurallada que constituía propiamente la villa, y la parte nueva llamada el Arrabal..
El 3 de julio de 1540, el Papa Pablo III ante la importancia tomada por Colmenar como Villa, autoriza al Emperador Carlos I a sacar de la Orden de Santiago a esta población junto con las de Oreja y Noblejas para tomarlas para el propio Emperador.
Sin embargo el emperador no se quedó con todos los terrenos otorgados por el Fuero a Oreja, ya que Don Diego de Cárdenas a la sazón Duque de Maqueda y por un tratado firmado en La Haya el 4 de agosto de 1540 con Carlos I, cedía al mismo un basto bloque de terrenos a cambio de Oreja, Colmenar y Noblejas. Durante los años 1540 a 1811 que duró este señorío bajo mandato de los Condes de Colmenar de Oreja, la población se vió incrementada hasta los 4.618 habitantes en el año 1751, convirtiéndose en el segundo pueblo más importante de Madrid tras Alcalá de Henares.
Durante estos años se edificó la mayoría de los monumentos que hoy posee Colmenar de Oreja como la Plaza Mayor, el Ayuntamiento, el Pósito, el Convento de la Encarnación, el Monasterio de San Bernardino (hoy desaparecido), el Hospital de la Caridad (teatro de Dieguez en la actualidad), ampliación de la Iglesia de Santa Maria La Mayor y sobre todo impulsó las canteras de donde habrían que sacarse las piedras para la construcción del Palacio de Aranjuez y de otros edificios emblemáticos de la Comunidad de Madrid.
Durante estos años no fueron todo parabienes en la Villa. Tras el fallecimiento de Carlos II y en la disputa por el trono que hubo entre Felipe V y el Archiduqye Carlos de Austria, las tropas inglesas favorables a este último tomaron Colmenar produciendo verdaderos estropicios. Tan de tamaña proporción fueron que Felipe V una vez coronado, compensó a la Villa con el perdón de dos años de tributos al rey.
El 21 de febrero de 1922, el rey Alfonso XIII por su adhesión a la monarquía y su desarrollo creciente en cuanto a la agricultura, comercio e industria, otorgó a Colmenar de Oreja el título de Ciudad.