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            El Viaje




La noche anterior nos habíamos quedado hasta bastante tarde pasando las últimas de fotografías de Praga al ordenador portátil, como acostumbramos hacer cada día de viaje y de este a dos pendrives como medida de seguridad, además de dejar todo el equipaje preparado para la mañana siguiente. De todas las maneras creo que el cansancio acumulado de tantos días ya hasta nos impedía conciliar el sueño.
Ya por la mañana, ducha, desayuno y partida de Praga. Al contrario que a la ida, no teníamos reservado ningún hotel en Francia para hacer noche, nos plantemos hacer el mayor número de kilómetros posibles hasta la caída de la tarde y allí donde nos pillase buscar un hotel de la cadena Acorhotels que seguro que encontraríamos alguno, ya que se trata de la mayor red hotelera de toda Francia, en la actualidad nos hubiesemos inclinado por reservar através de Booking.com
Durante el trayecto por la autopista checa y las alemanas, la velocidad de crucero fue bastante elevada por la inexistencia de radares en la primera y en las segundas porque es algo habitual. Fue llegar a la frontera francesa y encontrarnos con la limitación de velocidad de 130 kms/h para las autopistas y 110kms/h en las autovías con tramos de 80Kms./h ycon radares bastante frecuentes. A este respecto tengo que decir que admiro a los conductores franceses, porque salvo excepciones respetan el límite de velocidad de forma absoluta.
La comida la hicimos en territorio francés a base de bocadillos en una estación de servicio, como de costumbre a un precio bastante elevado. El tráfico bastante fluido hasta las inmediaciones de Lyon que como de costumbre y para no variar los atascos son habituales. Iba siendo hora de ponernos a buscar el hotel ya que el sol empezaba a caer y no nos apetecía conducir de noche, pero tampoco queríamos quedarnos en esta ciudad por lo que decidimos continuar un poco mas poniendo en prueba al GPS y que nos indicase los hoteles cercanos que teníamos. De los que nos mostró que fueron bastantes, elegimos MERCURE VIENNE SUD CHANAS en la localidad de Chanas pasado Vienne y a unos 60 kms. de Lyón, que por el precio consultado en la guía de la cadena hotelera antes mencionada que siempre llevamos en el coche, fue el que más nos convenció y que nos acercaba más a Zaragoza que era nuestro próximo destino. Habíamos recorrido 1.130 kilómetros.
Partimos de Chanas a primera hora de la mañana para evitar los atascos que normalmente se producen en la A7 o Autoroute du Soleil (autopista del sol) hasta Orange. Hay que tener en cuenta que es la ruta francesa para los que vienen del norte de Europa y de la propia Francia, para ir a los destinos de la costa azul o para las costas españolas sobre todo en época estival.
Comida ya en España en la A7 en la zona de Barcelona y llegada a Zaragoza mas o menos a las cinco de la tarde después de 900 kilómetros. El hotel elegido en esta ciudad, fue uno ya conocido por nosotros el HOTEL IBIS ZARAGOZA CENTRO. Registro, dejar parte del equipaje en la habitación, el coche en el parking del hotel y dirigirnos a la terraza de la cervecería-restaurante El Real en plena Plaza del Pilar para encontrarnos con unos familiares que nos esperaban.
Visita a la zona de El Tubo y cena en una de las terrazas existentes en este lugar. Pequeño paseo de nuevo al hotel y a la mañana siguiente coger el coche para dirigirnos a nuestro punto de partida y lugar de residencia ¡¡¡¡¡Madrid!!!!!, después de 5.633 kilómetros en trece días maravillosos.
De nuestra estancia y visitas en Zaragoza, no vamos a contar en este diario nada pues ya lo haremos en uno especial dedicado a esta magnífica ciudad. Solo poner unas cuantas fotografías tomadas en esta visita.
Esperamos que este pequeño diario os sirva para algo, que en ningún modo hemos pretendido que sea una guía de viajes, simplemente un reflejo de nuestras vivencias y que si a alguien le puede valer, estaríamos encantados.
¡¡¡¡¡Hasta el próximo!!!!!.