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            El Viaje




De nuevo a madrugar para seguir visitando Budapest. Ese día nos tocaba ir al Mercado Central Cubierto y al museo al aire libre Memento Park.
dejamos el coche aparcado muy cerca de Vörösmarty tér para continuar caminando los 1,2 kilómetros que nos separaban del Mercado por la segunda calle más famosa de la ciudad, Váci Utca totalmente peatonal construída a principios del siglo XVIII aunque las construcciones más abundantes son las de los siglos XIX y XX. A pesar de ser una hora mas o menos temprana, la mencionada calle ya se podía apreciar llena de gente sobre todo turistas. Andando entre tienda y tienda, nos topamos con la Iglesia de San Miguel de Belvarós construida en 1700 por la Orden Dominicana, pasando a manos de la Orden Paulina en 1785 después de que el rey prohibiese la primera orden citada. Ena la actualidad pertenece a la Congregación de Jesús.
Por fin llegamos al Gran Mercado Central Cubierto. Se trata de una edificación del arquitecto Samu Pecz de 1897. Durante la segunda guerra mundial el edificio quedó bastante dañado, declarándose en ruinas en 1991 para que en 1994 fuese restaurado totalmente en dos plantas. En la superior una gran cantidad de tiendas donde se pueden encontrar los vendedores tradicionales de joyería, Matrioskas, juguetes, manteles y mantones bordados, en fin donde pasar un buen rato y poder comprar algún recuerdo.
En un lateral de esta misma planta si se os agudiza el hambre, se pueden encontrar una veintena de chiringuitos donde aparte de algún que otro plato tradicional se pueden comer hamburguesas y salchichas. En la planta baja que es donde más disfrute, es donde se encuentran los puestos de carne, panaderías, pescaderías, fruterías con centenares de paprikas rojas o de color anacardo en cestas o colgando por centenares y las tiendas de charcutería que merece un apartado especial.
Antes de efectuar nuestro primer viaje a Hungría nos infomaron de que los productos charcuteros del país tenían bastante fama y eran excelentes. Efectivamente si queréis traeros un bueno recuerdo de este hermoso país no lo dudeis. Comprar unas cuentas barras de chorizo y de salami aparte de latas de paté. A este respecto comento que el salami es chorizo y el chorizo es salchichón y no el salami que aquí conocemos. Particularmente recomiendo este último, es delicioso, y por supuesto no debe faltar unos cuantos botes de paprika molida, la gran especia de Hungara. Se puede obtener en forma de botes para regalo, botes normales para una casa y saquitos pequeños. Exiten cuatro variedades, dulce, semipicante, picante y muy picante, aunque esta última es explosiva pero a quien le guste como en mi caso, será un placer aunque luego la garganta se te quede irritada por un tiempo.
Visita muy recomendable.
Después de esta visita volvimos por el mismo camino a recoger el coche y dirigirnos al Memento Park. Fue diseñado por el arquitecto Sr. Akos Eleöd e inaugurado oficialmente el 29 de junio de 1993 en el segundo aniversario de le retirada del ejército ruso de territorio húngaro. Está compuesto de 42 obras recogidas de las calles de Budapest, algunas de las cuales son gigantescas. A la entrada podemos ver una copia de las botas de Stalin que se encontraban en un monumento destruido durante la revolución. En el interior los bustos y estatuas de Lenin, Marx y Engels, el Soldado con la bandera, la caida de un soldado etc.. pero lo que más nos llamó la atención es el monumento en el recuerdo a las Brigadas Internacionales que participaron en nuestra guerra civil.
Mi recomendación es ir a visitarlo en coche pues aunque se puede ir en transporte público si utilizas esto se pierde bastante, alrededor de unos 50 ó 60 minutos. La distancia desde el centro mas o menos es de 11 kilómetros.
De vuelta al centro nos dimos cuenta de que aún nos quedaban unas pocas de sol y estábamos a tiempo de ir a visitar La Gran Sinagoga. Dentro de la parte vieja de Pest en la esquina de la calle Dohany ut con Wesseleny ut, nos encontramos con una de las sinagogas más grandes y con mayor capacidad del mundo (3.000 personas sentadas).
Construída en 1859 por el arquitecto alemán Ludwig Förster, con bastantes discrepancias dentro de la comunidad judía debidas al lujo del interior diseñado por el arquitecto húngaro Fryges Feszl que no se parecía a una sinagoga tradicional. En el invierno de 1944-1945 más de veinte mil judíos se refugiaron en este lugar para escapar de las deportaciones nazis. Durante este tiempo murieron 700 personas a causa del intenso frío.
A la entrada para visitarla, a los varones les hacen poner en la cabeza el gorro judío para el culto llamado KIPAH. Situados en el interior te das cuenta de la lujosa y excesiva decoración que tiene, pues más que un templo parece un teatro con palcos incluidos. Posee elementos arquitectónicos góticos, bizantinos y árabes. Adjunto al templo se puede visitar un museo judío, costumbres, vestidos, fotografías antiguas etc....
En la parte posterior existe un pequeño jardín que contiene el Árbol de la Vida a modo de memorial en honor a Raúl Wallenberg, que salvó a muchos judíos de la persecución nazi. En cada hoja del este árbol aparece grabado el nombre de un judío asesinado.
Otro día repleto de sensaciones positivas.